Lo mire a los ojos. Y fue como si no estuvieran. Le vi el alma destrozada y el corazón hecho trizas. Lo volví a mirar. Cada lágrima que caía por su mejilla era un puñal a mi corazón. "Me quiero comer su dolor" pensé.
Sentí su tristeza. Lo abrace fuerte pero casi no podía sentirlo. Él estaba tan fuera del mundo...
Lo mire de nuevo. En cada mirada podía ver un poco más el vacío que sentía. "Me duelen hasta sus heridas" me dije a mi misma.
Hoy esos ojos son los más tristes que vi. Tan llenos de nada. Tan vacíos. Tan dolientes.
Sólo espero, en algún momento, volverles a ver un poco de luz.
Te amo JMB.
Y espero poder ser un poco de ayuda para vos en este momento.
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