viernes, 4 de octubre de 2013

Lo quise dejar. Pero no pude. Hay algo que no me deja: él. Vino a mi casa. Me miro a los ojos y me dijo: "Estoy con vos porque me encanta estarlo, me divierto con vos, la paso bien y va más allá del sexo genial que podamos tener, por eso estoy con vos. Yo sé que a vos te pasa igual que a mi, y a mi no me debería pasar, pero cuando tengo sexo con vos no es sólo eso. Yo este tiempo te aprendí a querer. Yo te quiero. No se si esta bien o mal, seguramente mal, pero te quiero." 
Me dejo muda. Sin reacción. Y no pude. No pude decirle que no puedo verlo más. Porque la realidad es que lo quiero ver siempre, y es muy distinto a no deber verlo más.
Lo quiero. Seguramente me termine haciendo mal. Pero al mismo tiempo es señal que el pasado está quedando atrás. Y eso no hace más que sacarme una sonrisa. 

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