miércoles, 26 de febrero de 2014

Te extraño tanto. Espero todo el tiempo un mensaje, un llamado, algo que me haga saber que todavía te acordas de mi. Pero no. Pasan los días y el silencio cada vez es más insoportable. No vas a volver, y tampoco vas a despedirte. Sino que vas a dejarme así, a la deriva, pensandote una y otra vez. No entendiendo. No sabiendo nada de vos. Vas a dejarme sola como lo estaba cuando te conocí. Con el corazón partido y un dolor inexplicable. Porque sabiendo que mentías, te creí. Confíe en vos. Y perdí. Te extraño. Pero no puedo decírtelo. Así que lo siento en silencio. En el silencio más insoportable de todos. En el único silencio que me aturde gritando tu nombre. En el silencio que no se puede callar más que con el tiempo. 

1 comentario:

Diang Lugo dijo...

Son esos los sentimientos más genuinos, los que están presos sin poder volar, los que nos dejan mudos de no poder gritar, y aún así, cuánto nos cuesta hacerlos a un lado, aunque quisiéramos, o aunque no.

Espero que estos días sirvieran para encontrar algo de calma. Sé lo que se siente, he pasado por eso. De hecho, creo que todos al menos una vez en la vida tendremos que vivir un sentimiento como ese.

Saludos.