sábado, 1 de agosto de 2009

Sentada en un bar a la orilla de la ciudad pasó por su mente el recuerdo de aquella chica que creía en el amor.
Trató de recordar dónde se habían perdido, y se preguntó qué sería hoy de ella.
Quiso llamarla pero se dió cuenta que entre tantos cambios había perdido su número.
Con la mirada fijada en el vidrio de la ventana, con sus manos jugando con el vaso, y la botella de tequila sentada enfrente, le sacó el polvo a los recuerdos olvidados y abrió la puerta del presente hecho pasado.
Otro recuerdo se cruzó en esa mesa de año 72. ¿Dónde está esa ingenua que confiaba por las dos?
Esta vez ni siquiera trató de ubicarla.
Siguió ahí, sentada, acompañada de la otra que no encontraba el corazón.
"Cantinero otro tequila!"
"Pero sin sal y con azúcar. Sin limón y con bombones por favor."

2 comentarios:

Blonda dijo...

Me da tristeza pensar que estas cosas pueden pasar así como lo contás... el desencuentro me da miedo.

Buen finde bonita!

Muá!

India dijo...

Blonda: nada peor que desencontrarse con uno mismo...
Besos querida!